sábado, 21 de febrero de 2026

 Mi Playa

Mi playa es de nubes de espuma blancas que vienen y van; de un mar que brilla e ilumina un cielo de arena con pepitas doradas y pálidas por donde avanza.

No se sabe si se derrama para desaparecer o si se evapora para esconder, en su bruma, las promesas de vidas largas cubiertas de carey; o si solo sigue andando —suave, firme y sólida— para convertirse en piedra verde y con espinas que, de repente, crece… 

Y se hace sombra que camina de regreso y se sumerge en el Plata líquido del horizonte coronandolo con picos grises y negros; los mismos que rompen olas desafiando un azul profundo, sereno, que se difumina a lo lejos y se transforma en un azul bajo y blanco como olas que visten a una virgen bonita…


B

domingo, 23 de noviembre de 2025

Mi Mundo y mi Líder: 80 Años de Amor Incondicional

Prólogo   

Papá murió en febrero de este año. La última vez que lo vi, me abrazó como si supiera que era yo, y estoy segura de que así fue. El 16 de este mes habría cumplido los 85. Quiero compartirles lo que publiqué a sus 80. Me hace falta y lo recuerdo cada día. Agradezco haberlo tenido y todo lo que me entregó y enseñó. ¡Feliz cumple, Papi! 




 
"Hace un rato hablé con mi papá... ¡Sí, el de la foto! ¿Verdad que me parezco muchísimo a él? Mi padre se llama "Mundo", aunque muchos lo llaman "Líder". Y es que eso es mi papá para mí: mi Mundo y mi Líder.

 Hoy mi papá cumple 80 años. Él, en la inmensidad de los años que ha vivido y la gente que ha conocido, a veces no logra recordar muchas cosas, y a veces ni siquiera a sus propios hijos. Pero hoy hablé con él, y aunque creí que no me recordaría y que nuestra conversación no tendría mucho sentido para él, le dije que lo quería mucho. Y él me respondió: "Tú no sabes cuánto yo te he querido..." Lo dijo con esa voz llena de nostalgia, la voz de alguien que, en realidad, recuerda lo que ha sentido. ¡Y allí supe que, en su cumpleaños número 80, y a pesar del "alemán ladrón de cariños y memorias", mi papá volvió a decirme que me quería! De la emoción, comencé a bromear para no llorar. Pero solo para que a mí no se me olvide, les diré que yo sí sé cuánto me ha querido mi papá. 

Tengo mi profesión por su sola inspiración. Siempre tuve techo y comida, y él siempre se aseguró de que esas cosas se compartieran. Desde que tengo memoria, siempre me ayudó a estudiar. Y cuando comencé a trabajar como loca, él siguió acompañándome en los trasnochos. Cuando lo que ganaba no me alcanzaba para trabajar y seguir estudiando, mi papá siguió ayudándome. Muchos padres hacen eso, creerán ustedes... ¡Pero no! El mío lo hizo siempre con cariño y esa sonrisa. Siempre encontraba el momento para "engüerarme" (mimarme), aun cuando ya tuviera 40 años. 

Papá me enseñó que la amistad es para todo, que la felicidad en una casa se comparte cuando se reparte la comida, y que no hay distinción a la hora de entregar lo que se tiene o lo que se es. Me enseñó que si no se obtiene hoy lo que se quiere, hay que seguir trabajando hasta alcanzarlo. 

Papá siempre sonreía, incluso cuando las cosas no estaban del todo bien o cuando estaban ciertamente muy mal... ¡Y siempre sonríe! Puede que yo no me parezca en lo bueno que era con todo el mundo, pero quiero que sepan que, si les gusta cuando río, es porque eso es lo que papá me pintó en la cara a punta de cariño y amor inmenso. Hoy que papá tiene ya 80... vuelvo a ser lo que siempre he sido: una niña despeinada bien vestida, con la cara limpia, sonriendo y con "Mundo" de la mano".


16-11-2020

jueves, 17 de agosto de 2017

Revolución en mis sábanas y almohadas
caminar de piernas cruzadas yendo y
volviendo siempre a un mismo lugar
pleno de calidez que abraza y cobija
y no da espacio a pieles frías...

Revolución en 4D y alta definición
compañía que estremece en silencio,
series, películas y juegos que reflejan tu risa
y me devuelven la vida y
la emoción;

Revolución de mis sabores
soy de nuevo niña con un
tutorial de enamoramiento en la cocina,
entre crepes, nutelas, helado y
besos sabor a fresa de labios que rien siempre;

Revolución musical en mi corazón!
aprendiendo a amar al ritmo del punk,
con la nota del reggae, la energía del e-tango,
la sutileza de la bossanova y
toda la fuerza del rock.

Y es que a mis 42 años que parecen 70
de lo mucho que he visto, sentido y hecho,
de pronto todo cambió, alguien llegó y me revolucionó la vida,
aprecio cada minuto en su compañía y veo al cielo agradecida
quién dijo que la Revolución se había perdido?